CARRUAJES
He escuchado muchas veces aquello de: vale más por lo que calla que por lo que dice. Lo cierto es que detesto esta expresión, ya que el mero hecho de decirla ya contradice su supuesto contenido.Claro que aun detestándola me conduce a una reflexión: MI SILENCIO. Esa continua tendencia a callar que sólo se rompe cuando acaba el plazo de peligrosidad de la información almacenada o para reparar algún “desperfecto”. Este comportamiento que incluso a mi me parece lógico por otra parte me crea dudas.
Y es que siempre me ha gustado llevar las riendas sin que se me vea, y estos silencios me han ayudado durante años a guardar este seudo anonimato. Pero ahora no sé si he perdido las riendas y aun no me he dado cuenta o simplemente ese medio anonimato pesa más de lo que a priori parecía.

