PERRO LADRADOR, POCO MORDEDOR
Conocido refrán es este. Aunque nuestro refranero es tan amplio que siempre hay uno para contradecir otro. Eso es algo que aprecio, pues en la realidad de nuestras vidas ocurre exactamente lo mismo.Pues hoy puedo “presumir” de hacer gala de este refrán. Mucho quejarme, mucho hablar con mi interior, más de enfadarme y demasiado de querer romper los lazos emotivos pero… igual que a los perros, se me pasa la mano por el lomo y espero a ver si hay suerte y me echan un hueso.
Ays… ¡qué vida esta! Menos mal que se que esto no es la descripción de mi comportamiento cotidiano, pero vamos… alucino hasta yo.

