PASIÓN DE CRISTA

Fué Vincent quién me condujo a expresar una reflexión de esta manera: ¡Suicidate un poco!. He procurado practicarlo siempre que lo creía necesario, pero un día, dejé de hacerlo.
Fué un chispeante el que me hizo reflexionar sobre no tener miedos y la necesidad de poseerlos; y los encontré y reencontré.
Ya no tengo miedo de volver a sucidarme un poco, y eso hago. Destruyo parte de lo que deseaba terminar y algo de lo que me melancoliza y amo, pero en todo lo malo hay cosas buenas y viceversa; hay que saber elegir... apostar...
Muero un poco para mi, para los demás, para la vida, muero.
Resucito a la vida y dentro de mi, para los demás, y vivo.
NUBES DE PRIMAVERA

Se respira bien aun estando en primavera;
hace viento y me acaricia con calidez
y aquí,
entre mis escogidas nubes
te contemplo como lo que eres
un mundo
mi mundo
crápula y mojigato
hermoso y sublime.
Te recuerdo como te creo
un mundo
mi mundo
mundano e irremplazable.
Voy a respirar profundo esta primavera;
antes de que se acabe
y me quede aquí,
entre mis escogidas nubes.
ME APRIETAS PERO NO AHOGAS

A la casa de las ideas y las acciones acertadas vinieron a buscarme.
Lo cierto es que yo no esperaba a nadie, me había acomodado al calor de la práctica y la razón propia. Me monté un hogar pseudo perfecto en el que todo estaba colocado como necesitaba, cada fetiche tenía una razón de estar y una explicación por su lugar.
Cuando abrí me asusté al ver que era un ideólogo con espíritu dispuesto a escucharme. Miré repetidas veces... y sí, era lo que parecía.
¿Y ahora qué? - me preguntaba.
Como nos acostumbran nuestros caprichosos destinos no tenemos las cosas cuando las necesitamos y pedimos, sino cuando ellas necesitan caminar hacia nosotros/as. Y justo eso era lo que me ocurría a mi.
Aun tengo la puerta de casa abierta mientras comtemplo adinámica el rostro del ideólogo con espíritu; y sigo sin saber que contar. Sólo espero no salir del asombro demasiado tarde y cuando rompa la astenia siga ahí para escucharme.
EL PALACIO DE LOS ADINÁMICOS

A veces voy a buscar refugio al lugar equivocado...
No siempre puedo resistirme a adentrarme en un gran palacio carmesí donde sólo yo soy eva, jardines que aparentan ser vírgenes, frutas que creo que huelen y saben como deseo y adanes que espero me acompañen a morder manzanas prohibidas.
Me equivoco una vez tras otra, los jardines no son vírgenes sino descuidados; la fruta y los olores tiene el postizo de las mentiras y los adanes son fulanos que no tienen interés en árboles de la sabiduría.
Y aun sabiéndolo... a veces busco refugio en un palacio que seguiré pintando carmesí, haciéndome pasar por eva hasta que de entre los asténicos escuche el tono alentador de alguien con quién pueda reirme de los palacios y edenes fatuos.
A veces voy a buscar refugio al lugar equivocado... pero al salir, también salgo de la adinamia que me atrapa en paraisos flacos e irreales y entonces busco hogar en las ideas y las acciones acertadas.
GENEROSAS MAGESTADES

Os agradezco que este año como todos los anteriores pasarais por mi hogar a pesar de dejarlo sin llave de entrada.
Me place que con el pasar de los años aun sigan existiendo razones para estar nerviosa en la víspera de vuestra llegada y a la mañana siguiente, y que aun trabajando de madrugada como vuestra ayudante, sigo quedando impregnada de magia e ilusión.
No sé si será por haber sido buena o no, pero gracias a sus Magestades por tanta Generosidad y sus divinos presentes.
AÑORO HABLAR DE SELVAS VÍRGENES

Se entiende y dejo entender que soy caucásica; pero no es de allí de donde me procenden mis dominios de condesa.
¿Cuánto hace que no habló de mis tierras?... Supongo que desde que te fuistes de viaje para andar por planetas más grandes, subirte a cometas, o hablar con reyes y humanos.
No puedo hablar de colores que se difuminan entre sí, luces y sombras que van más allá de alumbrar y osurecer, ni de temperaturas que se mimetizan con el ser, estar y parecer. No puedo hablar de algo que no se escucha si no eres de OT o deseas pertenecer a aquellas tierras.
Por eso voy a seguir hablando de una tierra más adulta, una tierra que es la cuna del ser humano, del estar humanizado y parecer humanoide. Voy a seguir hablando de un mundo mundano como tú para aparecer como sangrienta condesa.
CABELLOS DE PLATA

En vida, sus cabellos eran largos, sedosos y brillantes como la plata.
Cada noche la Luna lo contemplaba, adoraba su buen corazón y sus hermosos cabellos de plata. Él no era feliz y al ver lo a menudo que el plateado astro lo visitaba, tan luminoso, poderoso... se decidió a hacerle una petición, le solicitó que por favor le procurara una feliz compañía para toda la vida. Pero pasaron los años y los años y la Luna nunca volvió a aparecer, desapareció el astro y sus esperanzas. Finalmente, le mató la infelicidad.
Antes de morir, Cabellos de Plata pensó que algún error de la naturaleza había mantenido durante largos años oculta a la Luna, por eso, siempre era luna nueva. Con este consuelo el infeliz Cabellos de Plata se fué a la tumba.
Pero antes de desfallecer aún tuvo fuerzas para solicitar del fabuloso astro un último deseo: - Procura que descanse en paz, ya es lo único que puedo pedir.
Lo que Cabellos de Plata no sabía es que la Luna había permanecido recluida y desolada tras un viejo planeta. Ella se apenaba sin consuelo porque Cabellos de Plata no se había conformado con su compañía, sino que le pidió el calor de otra acompañante para siempre.
La Luna, al ver que Cabellos de Plata no había perdido su buen corazón y en el lecho de su muerte aún disculpaba su propia dejadez, entristeció enormemente y se arrepintió de lo ocurrido.
En la primera luna llena tras su muerte, Cabellos de Plata fué despertado de la tumba por una poderosa luz. Era la Luna que lo llamaba para disculparse por su insensatez; asi que ella le prometió vigilar su espíritu y sus hermosos cabellos para siempre, no se ocultaría nunca jamás.
Pero Cabellos de Plata se sentía triste, había muerto de infelicidad y ahora ya casi putrefacto no podía disfrutar del único ente que le había amado. Como consecuencia Cabellos de Plata no pudo descansar en paz, se fué desaciendo con la tristeza día a día. Al cabo de unos años, sólo quedó de él polvo y algunos de sus preciosos cabellos plateados.
Ilustración: Negrx.
FOTOGRAFÍA-ME-DESNUDA

Me acostumbré a ponerme los labios terracota y máscara en las pestañas. Como me sentía guapa así, fui a hacerme unas fotos para el carné de estudiante.
Paseaba sola y disfrutaba de mi propia compañía, ojeando puestecillos me fijé en él por atractivo, diferente y sobre todo porque usaba unos guantes de cuero negro que me dilataban las pupilas hasta casi hacerme sentir que lo miraba en un primer plano.
Me gustaba todo, que usase mallas en vez de pantalones, esa chaqueta exacta a su talla, sus ojos negros y descarados, pero por encima de todo me excitaba que usase esos guantes de cuero negro.
Nos buscamos las miradas desde lejos en muchas ocasiones y no dude en sonreírle, contra más miraba sus guantes... más descarada me volvía.
Y cuando ya casi me iba me asalto de espaldas y me pregunto el nombre. El beso de saludo terminó en un zaguán de al lado mientras nos metíamos mano de forma exagerada.
A partir de ahí todas nuestras citas se componía básicamente de té, sexo y fotografías. Desnuda en Santa Cruz, desnuda en el Parque, desnuda en la azotea, desnuda en su casa, en la casa de los demás y muchas manchas terracota en vasos de té.
CON – TEMPLO – TEMPLAR

En mi lugar de culto considero si debo emborracharme, enamorarme, exitarme, contenerme, moderarme o incluso enfriarme.
En mi lugar de culto determino si debo hacerlo con: tigo - otro - otra - nadie - cautela - desmesura - templando.
Si contemplo lo que debo pienso en hacerlo sin: ti - otro - otra - nadie - cautela - desmesura - templar.
Pero me templo al saber como me siento al hacerlo con.
Y en mi templo contemplo si templar: con vs sin.
MI REFUGIO ERES TÚ: LA_BIBLIA; ROMANOS, VIVIENDO EN EL ESPÍRITU.

"8:26 Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles.
8:27 Mas el que escudriña los corazones sabe cuál es la intención del Espíritu, porque conforme a la voluntad de Dios intercede por los santos."
Mi médico de cabecera en ocasiones me cura alguna que otra enfermedad genérica. El especialista del área asignada sin demasiado éxito me apacigua los dolores y descompesaciones de mi cuerpo. La esteticién me ayuda a dejarme el tacto que deseo. A la peluquera en extraña ocasión le invito a moldear la imagen que me gusta proyectar. Las tiendas de ropa de talla grande me solucionan la difícil tarea de ser divina en un mundo demasiado homogéneo. Incluso hasta algún que otro humano me activa y desactiva mis emociones de ser humano. Pero no encuentro ideólogos que me curen o me arreglen ideas, tampoco están los espiritólogos que me iluminen el buen camino. Me pregunto qué hacer... ¿los sustituyo por un sicólogo?, ¿un siquiatra tal vez?, ¿o me vendría mejor un cura?.
Va pasando el tiempo, y veo que los pocos ideólogos y espiritólogos que podían llevarme han cruzado la calle de la locura o se han ido a los cálidos brazos de mama silencio o papa standar. ¡Cuán raro se me hace mirar esto! y más extraño aun... cuando esta misma sensación no la percibo como ni buena ni mala, sólo como normal.
Claro que ya se sabe de mis discrepancias con Parménides sobre lo bueno y lo malo, lo leve y lo pesado, etc, etc, etc.
Sólo hay algo que me ha quitado el tiempo de sueño que ahora invierto aquí: mi debilidad, mi fuerza... las ideas, estas que no saben de conveniencias. Mi espíritu, mi corazón, que escucha los gemidos ajenos.

